sábado, 11 de abril de 2015

CUANDO ARSENAL EMPEZÓ A SER NOTICIA

La recordada revista mística (de Ole) analizaba la  sorpresiva campaña de Arsenal, que por entonces era dirigido por el Chaucha Bianco. A modo de efeméride para un equipo que supo ubicarnos en un lugar próximo a la Primera División.



CON EL PRESUPUESTO MAS BAJO DE LA B NACIONAL Y SIN JUNTAR CASI NUNCA MAS DE 500 HINCHAS EN UN PARTIDO, ARSENAL DE SARANDI, EL CLUB FUNDADO POR LOS GRONDONA, SE ENTREVERO EN LA LUCHA POR EL ASCENSO A PRIMERA.

En un terreno desolado que limita con la tribuna que enfrenta a la platea, un caballo solitario pasta. Resignado en la pesada tarde de enero, un empleado del club hace lo que puede para empezar a poner en condiciones el desparejo césped de la cancha, típico escenario de la B con tablones como máxima comodidad y campo libre detrás de uno de los arcos. Unos cuantos chicos van y vienen de la pileta a los juegos de plaza pintados de celeste y rojo, los colores, que en la década del 50, un grupo de hinchas de Racing e Independiente decidió combinar para reflejar los dos sentimientos mas fuertes de Sarandi.
“¿Una nota sobre Arsenal? ¿Para que, si nunca se metieron con Arsenal?”, pregunta enojado por teléfono Julio Grondona, uno de los que hace 42 años fundo el club, poco tiempo después de la muerte de su padre. La contundente razón es que entre las vías del Roca y la autopista a La Plata esta el actual puntero de la Zona Metropolitana de la B Nacional, una categoría creada para acercar a Primera a los equipos con mayor capacidad de seducción del país.
Pero la realidad es que el puntero es el Arsenal Fútbol Club, hijo de Dock Sud a decir de Fito Páez en el chico de la tapa, que de local muy rara vez recibe ingresos por mas de 500 entradas y que en la sexta fecha, contra Banfield, consiguió el record de venta de plateas: 29.
Nunca en su historia que comenzó en un café del barrio, Arsenal estuvo tan arriba en lo deportivo. Arranco en el 61 en la D, a los dos años ya estaba en la C y en el 65 en la B. En 1984 descendió pero en el 86 volvió a ascender, llego al Nacional B (antiguo nombre de la B Nacional) en el 92 tras ganarle en Mar del Plata a Alvarado y desde entonces, con esfuerzo, consiguió mantenerse en la categoría. Este año, como siempre, el objetivo era sacar la cantidad de puntos necesarios para alcanzar un promedio tranquilizador, con un plantel reducido y sueldos que van desde 700 hasta 2.000 pesos. El técnico José Maria Bianco planifico una pretemporada ideal en Córdoba y los dirigentes se entusiasmaron, pero finalmente comprendieron que la economía aconsejaba hacer base en la concentración del club que, junto a El Porvenir, tiene el presupuesto mas bajo de la divisional.
Arsenal es tema obligado de conversación cuando una rama de los Grondona se junta los fines de semana en la quinta de Julio. Su hijo, Julito es vicepresidente del club y Roberto Gargiulo, su sobrino, presidente: “Los muchachos están embalados. Si fuera por ellos estarían jugando contra el Inter”, comenta mas suelto el jefe de la familia que sueña con dar el batacazo. “A veces se dan las circunstancias para pegar el salto y entonces hay que jugarse. Yo salí de Arsenal, supe aprovechar los momentos favorables que se me presentaron y soy presidente de la AFA y vide en la FIFA”.
En sus años mozos, Julio jugaba para Arsenal. “Era un diez bastante interesante cuando competíamos en los potreros, porque todavía no estábamos instalados. Este club es el más importante en mi vida porque fui fundador y presidente por 20 años. De Independiente era hincha y socio pero llegue a ser dirigente no por decisión mía, sino porque me vinieron a buscar.”
Su hermano Héctor, en cambio, era centrodelantero y se puso la celeste y roja en torneos oficiales. Su foto con pelo aparece en las paredes del club en los equipos que consiguieron los ascensos a la C y a la B, y también el vivió sus tiempos de presidente. “Cada vez que puedo voy a ver los partidos”, explica el ahora dirigente máximo de Independiente, que esta enfrentado desde hace tiempo con Julio. La pelea se extiende también a Julito y Roberto. “La verdad es que el club lo están manejando la gente de Julio. Yo soy un tipo frontal y no voy a andar dando vueltas para decir las cosas como son, pero eso no me impide estar al tanto de lo que pasa porque Arsenal sigue siendo una parte de mi”. Sin embargo Héctor quiere separar los tantos. “No me banco que se asocie al club con los Grondona. Hubo y hay mucha gente mas que puso y pone el hombro”.
Pese al enojo de Héctor, los cantitos de las hinchadas rivales asocian invariablemente a la familia con la institución. Néstor Gordón, secretario deportivo e intendente del club, recuerda una anécdota: “Una vez jugamos en Floresta contra All Boys y nuestra reserva iba ganando tres a cero. Un tipo de la platea no paraba de insultar al árbitro. ¡A vos te mando Grondona, hijo de puta!, le gritaba al juez de la Reserva. ¡Como si Julio no tuviera de que ocuparse!”
Sin embargo, la suspicacia traspaso la pasión de los hinchas. En la onda expansiva de las denuncias de Javier Castrilla, Arsenal aparecía como uno de los clubes que recibían favores de los árbitros. “Los que dicen eso es porque no siguen el fútbol del Ascenso”, se enoja Cristian Aragón, volante de Lanus a préstamo en Sarandi, quien tiene el segundo mejor promedio del torneo según Ole. “A nosotros, las sospechas nos tienen sin cuidado. En este torneo tuvimos que sufrir arbitrajes en contra, como en los partidos contra Nueva Chicago y Los Andes. Creo que algunos jueces, para demostrar que son imparciales, ante la duda cobran cosas en contra de nosotros. Piensan que así dejan en claro que no reciben influencias. Pero eso tampoco es justo. Por suerte, son actitudes aisladas”.
En general, el plantel no quiere que se empañe su inesperada campaña con temas que le son ajenos. “La clave de este equipo es la humildad y la constancia para trabajar”, comenta Rubén Palavecino, surgido de las inferiores de Boca. A la manera del equipo campeón de Carlos Bianchi, sostiene que “no hablamos demasiado de la posibilidad de ascender porque falta mucho”. Nadie quiere hablar de más pero todos están al tanto de la chance única que se les presenta. “Sabemos que lo mejor que nos puede pasar a los jugadores, al cuerpo técnico y a los dirigentes es subir. Pero hay que mantener la calma”, aconseja Palavecino.
Y el técnico José Maria Bianco insiste con la meta de los 45 puntos para cuidar el promedio – Arsenal ya tiene 32 y le quedan 15 partidos por jugar -, pero tampoco el prohíbe los sueños: “Mientras no se pierda la cabeza, uno puede ilusionarse con lo que quiera”.
Hasta con Arsenal jugando contra Racing e Independiente en Primera.

ESTO DECÍA BIANCO

“Cuando empezó el campeonato nuestro objetivo era sumar 45 puntos para afianzarnos en la categoría y hasta que no lleguemos a ese puntaje, seguirá siéndolo.”
“La verdad es que nos encontramos con que el campeonato se puso tan parejo que nuestra regularidad nos permitió estar en el pelotón principal. Al principio no estábamos preparados para pelear la punta, pero con el correr de las fechas creo que nos pusimos a la misma altura de aquellos que aspiran a ascender.”
“Arsenal tiene pocos hinchas, es cierto, pero eso no quiere decir que debamos resignar nuestras aspiraciones. Por otra parte, el hecho de ascender implicaría el manejo de un presupuesto mayor. Y acá los dirigentes se manejan de manera coherente, sin prometer nunca nada que no puedan cumplir”.
“No estamos punteros por los árbitros. Esta demostrado que nos tocaron distintos jueces y que también sufrimos fallos polémicos. Los que dicen eso o no conocen bien la categoría o están subestimando el trabajo del cuerpo técnico y de los jugadores. El funcionamiento del equipo hasta ahora ha sido muy bueno, aunque todavía podemos jugar un poco mejor. Para mi, los equipos son el reflejo de lo que el entrenador fue como jugador. Y creo que Arsenal es ordenado, temperamental, tiene una mentalidad ganadora, tal como era yo. Pero lo que mas rescato es que con poco estamos haciendo una campaña bárbara.”


ASÍ SIGUIÓ LA HISTORIA

Texto: Joaquin Oscar Carrizo.

Finalmente Arsenal concluyo en la segunda ubicación, detrás de Chacarita Juniors, en una pelea palmo a palmo por la primera ubicación, ya que faltando varias fechas para concluir el torneo, ambos equipos estaban clasificados para las semifinales por el primer ascenso.
En esa instancia, Arsenal jugo contra Instituto e igualo los dos partidos 1 a 1. Como Instituto tenia mejor coeficiente de puntos, elimino al Arse, que paso a jugar por el segundo ascenso, donde nos elimino Defensa y Justicia.

Nunca en su historia, Arsenal estuvo tan cerca de ganar el ascenso a Primera División A. Lo volvería a intentar con Bianco dos veces mas, pero tendría que llegar un emblema nacido en el club para llevarnos a la A. Sin embargo, la semilla que sembró el Chaucha, hoy esta dando sus frutos mas jugosos.
Para él y sus jugadores este recuerdo.

Joaquín Oscar Carrizo.
Textos de Ariel Borestein y Pablo Di Pietro.

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